20 unidades didácticas para docentes del Nivel Inicial

Te presentamos una recopilación de 20 modelos de unidades didácticas para docentes del Nivel Inicial que puedes descargar de forma gratuita.

Es sabido que uno de los cimientos para la constitución de la subjetividad del ser humano, su desarrollo y crecimiento personal, es el jardín. Es por eso que los educadores del Nivel Inicial tienen al frente una enorme responsabilidad: forjar los valores de futuros ciudadanos.

Soy hijo de una educadora que se ha desenvuelto en los últimos 20 años en el Nivel Inicial, y soy consciente de la gran labor que cumplen los docentes y auxiliares de jardín. Es por eso que la planificación didáctica es una herramienta imprescindible para garantizar el cumplimiento de los objetivos en el aula.

Hoy he reunido una gran variedad de propuestas de unidades didácticas dirigidas a docentes del Nivel Inicial. Estamos hablando de una serie de modelos interesantes para ser aplicados como parte del diseño curricular del año escolar.

Como se recuerda, anteriormente tuvimos la oportunidad de explorar hasta 130 libros didácticos en PDF para docentes. Lo que tenemos aquí es una selección de documentos en Word para bajar de forma gratuita. Sólo tienes que dirigirte al enlace incluido después de la descripción y extraer el fichero RAR. ¡Manos a la obra!

20 modelos de unidades didácticas para docentes del Nivel Inicial

#01. Unidad didáctica: “La Salud de los Niños”
Recomendado para: aula de 5 años
Contenido: el propósito de esta unidad es incentivar la curiosidad por el cuidado de la salud, así como el conocimiento del propio cuerpo.
Enlace: Ver unidad

#02. Unidad Didáctica: “Las Plantas y la Primavera”
Recomendado para: aula de 5 años
Contenido: una excelente propuesta para investigar acerca de los cambios climáticos y las plantas.
Unidad Didáctica-Las Plantas y la Primav
EnlaceVer unidad

#03. Unidad Didáctica: “La Granja”
Recomendado para: aula de 5 años
Contenido: un lindo proyecto para conocer los animales de la granja, así como el proceso de digestión y evolución de los animales.
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#04. Unidad Didáctica: “Quiero ser Bombero”
Recomendado para: aula de 5 años
Contenido: esta unidad didáctica aborda la función que cumple el bombero, su importancia para la sociedad y algunos cuidados de prevención en el hogar.
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#05. Unidad Didáctica: “El Campo de mi País”
Recomendado para: aula de 5 años
Contenido: una excelente alternativa para introducir a los pequeños a las ciencias naturales con juegos y actividades didácticos.
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#06. Unidad didáctica: “Mi Sala”
Recomendado para: aula de 3 y 4 años
Contenido: un proyecto que busca la socialización entre compañeros y la integración en el aula.
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#07. Unidad Didáctica: “Jugando con Agua”
Recomendado para: aula de 4 años
Contenido: esta unidad didáctica tiene como objetivo conocer el uso del agua y su procedencia.
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#08. Unidad Didáctica: “Las Viviendas”
Recomendado para: aula de 5 años
Contenido: otro buen proyecto para conocer cómo se distribuye una vivienda, ambientes, lugares de protección, y otros elementos necesarios.
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#09. Unidad Didáctica “La Biblioteca”
Recomendado para: aula de 5 años
Contenido: una unidad didáctica para estimular la investigación e inculcar el cuidado de los libros.
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#10. Unidad Didáctica: “Llega un Hermanito”
Recomendado para: aula de 3 años
Contenido: una unidad importante para la adaptación del menor ante la llegada de un nuevo miembro de la familia.
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#11. Unidad Didáctica: “Las Mariposas”
Recomendado para: aula de 5 años
Contenido: una oportunidad para organizar actividades de observaciones de flores y mariposas.
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#12. Unidad Didáctica: “El Espacio y los Astronautas”
Recomendado para: aula de 5 años
Contenido: un magnífico proyecto educativo para informar a los niños sobre temas como el espacio, medios de transporte y la labor de los astronautas.
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#13. Unidad Didáctica: “Conocemos nuestro Cuerpo”
Recomendado para: aula de 4 y 5 años
Contenido: el objetivo de esta unidad es lograr que los niños exploren su cuerpo e identifiquen las diferentes partes que lo componen.
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#14. Unidad Didáctica: “Somos Guionistas de Cine”
Recomendado para: aula de 5 años
Contenido: un precioso proyecto para elaborar en el aula un guión de cine que puede ser teatralizado.
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#15. Unidad Didáctica: “Mi Jardín”
Recomendado para: aula de 3, 4 y 5 años:
Contenido: una unidad que facilita el proceso de adaptación del menor en el aula.
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#16. Unidad didáctica : “El zoológico”
Recomendado para: aula de 4 años
Contenido: a través de actividades didácticas se identificarán las distintas especies que pueden identificarse en el zoológico.
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#17. Unidad didáctica : “Mi barrio: la manzana de mi jardín”
Recomendado para: aula de 5 años
Contenido: el objetivo de esta unidad es reconocer el vecindario en que uno vive y todos los miembros que participan en la comunidad.
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#18. Unidad didáctica : “Vamos al cine”
Recomendado para: aula de 4 años:
Contenido: un proyecto educativo muy estimulante para organizar una salida al cine con todos los compañeros y maestros.
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#19. Unidad didáctica : “La feria”
Recomendado para: aula de 4 y 5 años
Contenido: unidad didáctica que busca afianzar la integración y la comunicación de los más pequeños.
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#20. Unidad didáctica : “El Supermercado”
Recomendado para: aula de 4 y 5 años
Contenido: y finalmente tenemos este proyecto estudiantil con muchas actividades y juegos didácticos.
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Y bien ¿Te fue de gran utilidad estos 20modelos de unidades didácticas para docentes del Nivel Inicial? Recuerda que también puedes echar un vistazo a esta colección gratuita de 30 cuentos narrados para niños. También recibo sugerencias y propuestas para el próximo post de educación. ¡Hasta pronto!

Enlace original: Oye Juanjo!
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10 bibliotecas virtuales infantiles para tus hijos.

Un recorrido muy interesante por las 10 mejores bibliotecas virtuales infantiles con cientos de libros gratis para tus hijos.

Internet alberga una gran cantidad de sitios web educativos que fomentan el hábito de la lectura y el aprendizaje de manera gratuita. Como prueba de ello tenemos esta lista de 10 bibliotecas infantiles con mucho contenido audiovisual y lecturas digitales para los más pequeños de la casa.

Anteriormente tuvimos la oportunidad de ver un completo directorio de bibliotecas virtuales según tu país, y ahora tenemos un excelente repertorio de bibliotecas con contenido descargable, videos, juegos, ejercicios y otras propuestas para niños de distintas edades.

Estamos hablando de una excelente oportunidad para pasar un momento de ocio y entretenimiento con nuestros hijos, explorando una diversidad de textos ilustrados y publicaciones de acorde a su edad. Para acceder al material sólo tienes que dirigirte al enlace incluido en cada descripción. ¡Es muy fácil!

No desaproveches esta linda invitación para descubrir las 10 mejores bibliotecas virtuales infantiles con cientos de libros y material didáctico para hijos. ¡Y comenzamos!

10 bibliotecas virtuales infantiles para tus hijos

#1. Biblioteca Digital Internacional para niños


Lo bueno: con versiones en otros idiomas (inglés, francés, etc.), esta biblioteca infantil ha incluido secciones para libros cortos, libros medianos, y libros extensos según la edad de tus hijos. La mayoría de textos han sido digitalizados.
Lo malo: al comienzo puede resultar un poco confuso, y no hay opción para descargar los libros.
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#2. Nasa para niños

Lo bueno: Un excelente portal educativo para chicos y grandes. Imágenes, videos, juegos, actividades para hacer en familia, y mucho contenido didáctico para descubrir. También hay una versión en inglés.
Lo malo: la sección de padres y educadores no cuenta con mucho contenido en español.
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#3. Pequenet


Lo bueno:  unos amigos ratoncitos son los encargados de guiarte por esta simpática aventura repleta de curiosidades, información valiosa y muchos textos para leer.
Lo malo: el diseño desfasado de la página no permite una mejor experiencia de navegación.
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#4. Biblioteca de Literatura Infantil y Juvenil

Lo bueno: la sección infantil de la Biblioteca Miguel de Cervantes es uno de los referentes más conocidos a nivel internacional. Recomiendo especial atención a las secciones de fonoteca, videoteca y libros digitales.
Lo malo: su diseño no es el más amigable, pero vale la pena por los contenidos que se ofrecen en cada sección.
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#5. Biblioteca Virtual Infantil

Lo bueno: esta biblioteca está repleta de enlaces de interés general: cuentos y relatos infantiles, canciones, cultura, entre otras novedades.
Lo malo: las ofertas de lecturas son algo limitadas.
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#6. El rincón de los niños


Lo bueno: Esta biblioteca virtual argentina dispone de una sugerente variedad de contenidos infantiles distribuidos en orden alfabético, así como otras secciones de biblioteca adolescente y biblioteca para docentes.
Lo malo: Lamentablemente algunos de los enlaces no funcionan correctamente, además no vendría mal una reformulación del diseño de la página (muy anticuado).
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#7. Biblioteca Ciudad Seva


Lo bueno: obras literarias para niños de todas las edades. Aquí encontraremos un repositorio con otras bibliotecas infantiles de interés para los padres.
Lo malo: la web está desactualizada, hay muchos enlaces que no funcionan.
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#8. Cuentos infantiles para dormir


Lo bueno: uno de los portales más completos y detallados con libros gratuitos y cuentos infantiles para leer a tus pequeños antes de dormir. Incluye secciones para aprender nuevos idiomas y versiones para instalar en iOS y Android.
Lo malo: es un poco complicado encontrar la opción para descargar cada cuento en PDF (casi al final de la página).
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#9. Cuentos infantiles cortos


Lo bueno:  una enorme lista de cuentos distribuidos en categorías como valores, personajes, y videocuentos. Mucho contenido gratuito para explorar y descubrir. ¡Imperdible!
Lo malo: la sección de ebooks infantiles no es gratis, todo lo demás sí.
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#10. Cuentos infantiles gratis


Lo bueno:  y finalmente tenemos esta pequeña biblioteca digital de cuentos con lindas historias, poemas y relatos con moraleja.
Lo malo:  pudieron haber hecho un mejor trabajo en la organización del diseño.
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Vía: http://www.oyejuanjo.com/2015/11/10-bibliotecas-virtuales-para-tus-hijos.html

Manuales de Estrategias Didácticas (PDF)

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Los beneficios de leer en voz alta a los niños

 

Leamos en voz alta a los niños

La lectura en voz alta conlleva grandes beneficios tanto para quien lee como

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para quien escucha. Sintetizamos algunos de estos beneficios:

1.   Contar cuentos a los niños hace que los niños se vuelvan más reflexivos en relación con lo que sus padres u otros adultos  les están explicando a cerca de cualquier situación o  comportamiento.

2.  Los cuentos ayudarán  a los niños a vencer sus propios temores.

 3.  Facilita que los niños ejerciten su memoria  desde edad temprana.

4.  Les transmite tranquilidad. De hecho, es muy habitual contar cuentos en voz alta para  que los nños puedan conciliar el sueño, puedan dormir de forma tranquila y durante toda la noche.

5.  Los cuentos son una de las bases para el desarrollo intelectual del niño, ya que si se le lee estas historias cuando todavía no han aprendido a leer, con el paso del tiempo van a entender  diferentes temas con rapidez.

6.  El hecho de compartir los momentos de lectura con sus mayores, hace que los niños se sientan más queridos, porque alguien les está dedicando su tiempo.

7. Despierta en los nños la imaginación, la curiosidad y hace que se desarrolle su capacidad crítica ante lo que escuchan, y después leen.

8. Cuando los niños aprenden a escuchar, mejoran su capacidad de expresión. Además adquieren mayor vocabulario que les va a permitir expresar mejor sus ideas y sus sentimientos. Estas habilidades van a ser fundamentales para su desarrollo a lo largo de la vida.

9. Leer a los niños les va a animar a leer por sí mismos.

Huelvatecas:

padreniñaLeamos en voz alta a los niños

La lectura en voz alta conlleva grandes beneficios tanto para quien lee como para quien escucha. Sintetizamos algunos de estos beneficios:

1.  Contar cuentos a los niños hace que los niños se vuelvan más reflexivos en relación con lo que sus padres u otros adultos  les están explicando a cerca de cualquier situación o  comportamiento.

2.  Los cuentos ayudarán  a los niños a vencer sus propios temores.

 3.  Facilita que los niños ejerciten su memoria  desde edad temprana.

4. Les transmite tranquilidad. De hecho, es muy habitual contar cuentos en voz alta para  que los nños puedan conciliar el sueño, puedan dormir de forma tranquila y durante toda la noche.

5.  Los cuentos son una de las bases para el desarrollo intelectual del niño, ya que si se le lee estas historias cuando todavía no han aprendido…

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El aprendizaje de la lectura comprensiva y crítica

Leer es comprender, es razonar, es comunicarse. 

De aquí la importancia que tiene la promoción de la lectura en todo sistema educativo.

Y de aquí la trascendencia de estimular un tipo de lectura profunda y crítica

Sin una lectura comprensiva peligran el aprendizaje y la instrucción. 

Por José Manuel Pérez Tornero para Leer.es

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Una buena parte de las actividades de aprendizaje y enseñanza, en cualquier sistema escolar, se basa en la utilización de documentos y en su lectura. La mayoría de estos documentos suelen ser escritos. Pero también los hay gráficos, en lenguaje matemático, etc. ¿Qué sucede si, como parece bien probable que esté pasando hoy en día en muchas escuelas, la lectura y la comprensión fallan? ¿Qué sucede si  solo se consigue, por parte de los estudiantes, una lectura superficial y una comprensión bastante ligera de los textos?

Pues bien, si esto sucede, lo que no se alcanza una lectura que permita comprender y razonar. Porque no se comprende bien lo leído. Y si no hay lectura comprensiva, el riesgo de deterioro e, incluso, de colapso del sistema educativo es casi total. Peligran seriamente el aprendizaje y la instrucción. Pero también el razonamiento y el estudio.

Si falla la posibilidad de ir más allá de la lectura superficial, la amenaza es que estemos propiciando un sistema educativo basado únicamente en una comprensión aparente y ligera de los textos. Y de ahí, a la promoción subrepticia del adocenamiento y de la conformidad solo hay un paso.

Sin una lectura comprensiva peligran el aprendizaje y la instrucción

De aquí la importancia que tiene la promoción de la auténtica lectura en todo sistema educativo. Y de aquí la trascendencia de estimular un tipo de lectura comprensiva, profunda y crítica. Una lectura que abra  la posibilidad de mejorar nuestra conciencia del mundo y la de imaginar mundos alternativos.

Sin embargo, pese a lo mucho que se ha avanzado en reconocer la importancia de leer en el sistema educativo, la falta de un marco teórico que permita comprender el fenómeno de la lectura en su integridad y en toda su extensión crea dificultades. Dificultades técnicas y pedagógicas. Porque sin este marco, no es fácil definir buenas estrategias, ni es sencillo desarrollar técnicas adecuadas para promover la lectura.

En este artículo nos gustaría proporcionar algunas ideas clave para tratar de alcanzar ese marco de amplio de comprensión y avanzar, así, en la construcción de métodos que permitan desarrollar estrategias efectivas de promoción de la lectura.

Nueve ideas para renovar el concepto de lectura

Lo primero que necesitamos es un concepto amplio y sólido de lectura.

A menudo enfocamos la lectura como un simple proceso de reconocimiento de letras y frases, o de signos y secuencias de signos.  O sea, una sencilla decodificación. Pero lo cierto es que leer es un proceso mucho más complejo de producción de sentido, y la descodificación es solo una parte de ese proceso.

Por otro lado, la lectura —en muchas prácticas educativas— se suele reducir a la alfabetización clásica, es decir, al reconocimiento de letras y palabras. Sin embargo, leer es mucho más. Leer es enfrentarse a signos, lenguajes y textos muy diversos y ser capaz de interpretarlos en su diversidad y en su propio contexto. En el último siglo, los lenguajes y los sistemas de comunicación han experimentado una verdadera revolución. Se han multiplicado, complicado y sofisticado. Han logrado enfrentarnos una auténtica multiplicidad de lenguajes, signos, soportes y medios. Por eso estamos obligados a extender el concepto de lectura. Este nuevo concepto nos debe permitir abarcar la interpretación de cualquier signo y a cualquier soporte o medio que permita la producción, el procesamiento y la compartición de información.

En consecuencia, se hace más evidente que nunca que la lectura es un fenómeno amplio que abarca diversos signos y textos, y que no debe limitarse, de ningún modo, a la interpretación del alfabeto clásico. En sentido extenso, para referirse al los múltiples lenguajes, signos, textos y medios que leemos, se emplea ya el concepto de lectura múltiple y plural, y de alfabetización mediática e informacional.

Necesitamos, por tanto, disponer de un concepto de lectura que sea, a la vez, integral, amplio y sistémico. Y necesitamos disponer de un nuevo enfoque sobre el proceso de lectura que nos ofrezca una visión completa de todas y cada una de las operaciones -de todo tipo- que se desarrollan al interpretar los textos y signos. Un enfoque, finalmente, que nos permita renovar la pedagogía de la lectura y adecuarla a las exigencias actuales.

¿Cómo conseguirlo? He aquí nueve ideas o principios para avanzar en esa dirección:

  • La lectura es una actividad diversificada y plural que implica múltiples códigos y tipos de signos.

En sentido amplio, leemos no solo textos, sino sistemas de signos muy diversos y complejos: gestos, rostros y movimientos, o imágenes gráficas y animadas, signos convencionales o indicios. Nuestro concepto de lectura, por tanto, tiene que ser capaz de abarcar toda esta diversidad y pluralidad de lenguajes y sistemas sígnicos que son leídos en la práctica cotidiana; e, incluso, aquellos que son solo datos de la realidad y que ni son signos ni lenguajes (por ejemplo, puede leerse un paisaje).

  • La lectura es un fenómeno multidimensional y una actividad que involucra buena parte de nuestras facultades mentales.

Cualquier lectura —máxime si hemos admitido la idea de lectura plural— exige un esfuerzo de muchas de nuestras capacidades cognitivas y volitivas: sensación, atención, percepción, memoria, comprensión, imaginación, razonamiento, etc.

Leer es sentir y percibir todo tipo de señales y reconocer signos en ellas. Es decodificar el valor de estos y deducir o inducir su significado. Pero es también interpretar, o sea, atribuir sentido a determinadas señales. Con cierta libertad, sin sujetarse a codificaciones previas, haciendo uso de nuestros conocimientos y nuestras experiencias. Tratándose, en todo caso, siempre de una acción singular regulada por pautas generales.

Leer es evocar, recordar determinadas percepciones o ideas, a partir del significante que percibimos. Es imaginar. Tener la habilidad de construir complejos de ideas —mundos posibles— que no hemos experimentado anteriormente. Es la combinación integrada de todas estas operaciones cognitivas y emotivas, y su unificación en un solo proceso global, lo que en realidad nos faculta para leer.

En consecuencia, cualquier enfoque reduccionista del proceso lector redundaría en una pérdida de nuestra comprensión del fenómeno.

  • La lectura implica un proceso complejo de interpretación, que puede ser superficial oprofundo.

Comprendemos superficialmente un texto cuando, tras un proceso de descodificación, obtenemos el sentido que transmite. Podríamos decir que hacemos este proceso en términos de diccionario.

Comprendemos, en cambio, en profundidad cuando, después de decodificar e interpretar, somos capaces de crear un modelo del contenido del texto que tiene sentido para nosotros mismos, o sea, cuando le encontramos “significatividad” para nosotros. Es como si  realmente entonces nos apropiásemos del sentido.

Esta última es la lectura profunda, o sea, un proceso que va más allá de la pura descodificación. Consiste en la habilidad de reconocer la situación del yo-lector en relación con el contenido del texto y también con el proceso de lectura.

La lectura profunda no solo asegura la comprensión -organización coherente del sentido referencial-, sino también el entendimiento -la conexión de ese sentido sentido referencial en el marco más amplio del proceso enunciativo y de relación entre los interlocutores-.  con el acervo de ideas del sujeto-.

  • Leer es razonar.

Cuando leemos, razonamos siguiendo el curso de pensamiento que nos proporciona el texto o el documento.

Pero al leer, no solo aceptamos el punto de vista del texto, su enfoque y el saber que contiene, sino que discurrimos, pensamos, siguiendo lo que el texto nos propone  —en este sentido, podemos decir que decodificamos y seguimos su razonamiento—. Pero no es la única vía. También discurrimos de un modo más abierto. Interpretamos por nuestra cuenta, aunque sea a partir de los razonamientos que se nos sugieren. De aquí que la lectura sea, en la práctica,  una invitación estimulante -y una oportunidad- para desarrollar nuestro propio con la ayuda del autor, pero también para desarrollar nuestro propio curso de pensamiento.

Umberto Eco señaló la diferencia entre obra cerrada y obra abierta. La primera, la cerrada, nos conduce por una senda estricta de significado y razonamiento. Nos lo da todo hecho, sin fisuras, sin huecos que completar. La segunda, la abierta, nos concede la libertad de explorar nuestros propios caminos. La cerrada solo nos deja transitar el el curso de pensamiento que el texto establece. La segunda en cambio, nos deja mucha más libertad para que el lector piense por su propia cuenta.

  • Leer puede permitir reconocer e interpretar las reglas que rigen los códigos de los mensajes, así como las que dominan la comunicación.

Leer nos permite leer las reglas y procedimientos en los que se basa la lectura. Es decir, nos deja leer el conjunto de convenciones y normas comunicativas a partir de las cuales es posible escribir. Podríamos decir que en toda lectura hay una metalectura.

La metalectura consiste en una especie de procesamiento en paralelo que realiza nuestro cerebro. De un lado, procesa la información suministrada por los mensajes. De otro, al mismo tiempo, analiza e interpreta las convenciones en que se sustenta esa información, porque sin ese análisis, no obtendría el sentido que necesita. Es decir,  se leen, al mismo tiempo, los contenidos informativos de un mensaje y el conjunto de reglas, normas y convenciones que dan sentido a esos mensajes, es decir, la gramática, las reglas pragmáticas y sociales y hasta las estrategias que  dan pie a que un signo produzca sentido. En muchas ocasiones resolvemos la ambigüedad de una palabra el tópico central de un texto en función del análisis constante de las reglas con las que hemos de interpretar el mensaje.

  • Cualquier lectura es una acción pragmática.

Comunicar y captar la información transmitida por alguien no es solo realizar una operación informativa o cognitiva. Implica relacionar la cognición con la acción.

Cualquier lectura es una acción pragmática. Y captar la información transmitida por alguien no es solo realizar una operación informativa o cognitiva. Implica relacionar la cognición con la acción, es decir, unir el curso del procesamiento de información con el de nuestras acciones y con las de los demás.

Leer es, por tanto, en cierto sentido, actuar. Se trata de un proceso que cobra funcionalidad dentro de un complejo sistema que enlaza objetivos e intenciones, de los lectores y de los escritores, de la situación de ambos en un contexto dado, y de las relaciones que se dan entre ellos (de cooperación o de polémica; de igualdad o de dominio, etc.).

Así, la función práctica de la lectura y su arquitectura conductual resultan claves en un enfoque integral del proceso de leer.

  • Leer puede dar paso a la evaluación, la crítica, el discernimiento.

Más allá de la decodificación, de la interpretación, de la metacomunicación y de su dimensión pragmática, la lectura permite la evaluación del mensaje y de sus condiciones estructurales y funcionales, así como de las reglas que los gobiernan. Esta evaluación supone la afirmación del sujeto que lee y su posibilidad de decir “no”, o sea, de no asumir las propuestas o procedimientos del texto que se somete a su comprensión.

Se trata de la apertura a lo que podríamos denominar la “rebeldía lectora”.

  • Leer es imaginar alternativas.

Si la lectura crítica se basa en la existencia en nuestro lenguaje de una partícula negativa, el “no”, un principio de rebeldía, las alternativas, por su parte, se basan en la existencia gramatical del futuro y de la modalidad hipotética. El lector que sostiene alternativas asume no solo una rebeldía inicial, sino que a partir de ella imagina y construye “otro mundo”, una alternativa posible y realizable en el futuro. Un futuro que actúa a modo de hipótesis.

  • Leer es comunicarse.

La lectura es la realización y culminación de un acto previo de alguien que se ha comunicado, que lanza sus ideas al circuito de transmisión mediática y que espera que el lector las recoja. Por ello es también, generalmente, una invitación a la conversación, la respuesta, la interacción mutua. De aquí que, en potencia, todo acto de lectura sea conversacional (lo es también de escritura) y que el fin adecuado para la acción de leer sea la existencia de un ámbito comunicativo superior. Ninguna lectura tendría sentido en términos de pura pasividad.

Ejes básicos para la enseñanza de una lectura crítica y profunda

A partir de este enfoque global y sistémico, podemos organizar procedimientos y estrategias para desarrollar y promover un proceso de lectura que sea, a la vez, comprensivo, profundo, crítico y alternativo.

Los ejes de estas estrategias serían los siguientes:

1.Un enfoque sistemático y gradual en el que se distingan las diferentes operaciones cognitivas y que vaya acompañado de un mecanismo de diagnóstico eficaz de las deficiencias operativas en que puede incurrir el estudiante

A una buena pedagogía de la lectura se le debería exigir una enseñanza gradual de las diferentes operaciones en que consiste: percepción, decodificación, interpretación, evocación, imaginación, crítica, alternativas, etc.

A los estudiantes se les deben proponer ejercicios y prácticas de lectura centradas en cada uno de estos aspectos. Al mismo tiempo, se les han de asignar tareas que permitan desarrollar las diferentes habilidades en que se subdividen estas operaciones.

2. Acentuar la comprensión de los factores emotivos, funcionales, intencionales y pragmáticos

Esto requiere una práctica de la lectura motivada personalmente y útil para cada estudiante, con propuestas que permitan su identificación con la tarea que se le encomienda; que sean funcionales para sus problemas y necesidades y que ayuden a movilizar tanto el reconocimiento de las intenciones como el sistema intencional del propio estudiante.

Para ello sería adecuado incardinar las lecturas con prácticas reales o con modelos de comportamiento semejantes a los habituales de los estudiantes. Así, encontrarán sentido a lo que leen.

3. Poner énfasis en la comprensión de las reglas y convenciones

Aunque esto suponga ir un poco a contracorriente del enfoque comunicativo y funcional con que se suelen enseñar las prácticas lingüísticas hoy en día, partimos de la convicción de que no puede darse una comprensión profunda de los textos si el lector no dispone de un cierto conocimiento de las reglas y los códigos que intervienen.

Esto requiere profundizar en el conocimiento de la gramática, de las reglas sintácticas, formales y estilísticas en las que se funda toda escritura y lectura.

4. Profundizar en el enfoque crítico

Potenciar la evaluación rigurosa y precisa de lo que se lee, acostumbrará a enfrentarse y a rechazar, si conviene, las propuestas proporcionadas por los textos y documentos. Esta es la mejor manera de sensibilizar el espíritu crítico.

Otro modo sería vincular los ejercicios de lectura con un procedimiento de resolución de problemas en el que la propia lectura y los documentos funcionaran como recursos para alcanzar soluciones.

5. Énfasis en la creación y en la comunicación

La lectura debe ser una invitación a participar en conversaciones amplias, en ámbitos que van más allá de lo puramente personal. En esencia, la lectura es una invitación a expresarse y comunicarse. De aquí que todo proceso de lectura requiera una ejercitación constante de la escritura.

Esta estrategia, obviamente, requerirá desarrollos metodológicos adecuados, sistemas de diagnóstico, la invención de nuevos ejercicios, y nuevas prácticas, etc. Lo cual, lógicamente, necesitará esfuerzo colectivo y tiempo.

Sin embargo, estamos convencidos de que esta estrategia permite afrontar la exigencia nítida y constante existente en las nuevas sociedades del conocimiento de un tipo de lectura crítica que ayude a resolver problemas y a encontrar vías alternativas.

Vía José Manuel Pérez Tornero

José Manuel Pérez Tornero

Link: José Manuel Pérez Tornero Twitter: jmpereztornero